Poniéndonos en situación
Hechas ya las presentaciones, quizás es de merecer cómo comenzó todo, para ponerles en situación. Normalmente los artículos que escribamos irán dedicados mutuamente, pero para que todos partamos de una misma situación, qué mejor que escribir el principio de la historia.
Nos conocimos hace tiempo entre fiesta y fiesta de la universidad, ya fuese en casa de alguien o en la calle, en sitios sin molestar a los vecinos. Durante esos días, su compañera de piso me tiraba los tejos sin parar, beso aquí, beso allá, con insinuaciones para llevarme a la cama que resultaban algo incómodos. Llegaron los exámenes de junio y todo se apalancó, pero no fue una pausa, sino un punto y aparte que duró más de año y medio. El motivo fue que hubo algunos cambios y nos separamos, cambiando yo de ciudad. Por aquel entonces sólo éramos amigos sin roce y tampoco había mucha confianza, no saltó ninguna chispa, de modo que fuimos fortaleciendo nuestra amistad a través de la Red. Pasó todo ese tiempo, año y medio, hasta que volví al centro de las fiestas debido a la cancelación de un concierto en la misma ciudad. Tenía ganas de verlos a tod@s con l@s que disfrutaba de noches agradables (a algunos los veía regularmente, a otros no), así que la llamé y quedamos en una calle paralela. Sin saber lo que me iba a encontrar poco después, veo a una chavala con dos coletas de colegiala (que le quedan muy bien, por cierto) y una botella de cerveza en la mano, y sin mediar palabra, me da un morreo con lengua de los que no se olvidan fácilmente. Exclamado por la situación, y sin saber qué decir, nos seguimos besando. No me lo podía creer. Quizás fue un beso amistoso, quizás no, pero nos pasamos parte de la noche juntos, hasta que ella se tuvo que ir con sus amigos. Al despedirse ella, me dijo que “si no me encontraba, me llamaría para que fuese a dormir con ella”, a lo que le respondí que sí, dejando el teléfono encendido toda la noche esperando una llamada que nunca se hizo. Era una suerte que donde me quedaba a dormir y su piso estaban cerca, pero los estragos de la noche facilitaron que no fuera posible. A la mañana siguiente, fui a buscarla, y una pequeña resaca me abrió la puerta. Pasamos el día juntos, muy bien día, y de nuevo pasó mucho más tiempo hasta que no nos volvimos a ver.
Quizás me deje detalles importantes, pero para eso está el blog, para ir recordando entre ella y yo todo aquello y opinar sobre aquello. Actualmente, como ya hemos dicho, tenemos pareja y no por ello vamos a guardarnos lo que pensamos el uno del otro.
Nani.












Johnny Lomax dijo
Escribes bien. Felicidades y welcome.
Saludos.
24 Agosto 2007 | 01:31 PM